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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Olafur Eliasson



Olafur Eliasson superstar del installation art

Cuatro cascadas monumentales en el centro de Nueva York;  un gigantesco “sol” – no tan circular – calentando la Tate Modern de Londres; toda la parte superior del Museo de Arte Aarhus en Dinamarca, ocupada por un paisaje de luz (arco iris panorámico en sección elíptica) y pare de contar.

Estas y otras instalaciones, igualmente estelares, no hacen sino ratificar el altísimo poder expresivo y de comunicación, que en las últimas dos décadas ha marcado el trabajo de Olafur Eliasson, hoy portador de una nueva e impactante obra: Riverbed.

Poster


Desde el 20 de agosto de 2014, hasta el 4 de enero de 2015, el insólito proyecto sigue transformando el Louisiana Modern Art Museum, al norte de Copenhague, en un paisaje fluvial, con toneladas de piedras y tierra, todo natural.

Así lo exigió “el artista que hace posible lo imposible”. Incluso la luz de día que viene del techo tenía que ser natural y el murmullo del agua que funciona por bomba.

La obra abarca mil metros cuadrados, repartidos en cuatro salas, y continúa a la salida del museo. Fue necesario abrir boquetes en las paredes, integrando interior y exterior.

Nada de qué extrañarse. El visionario creador – arquitecto, escultor de luz, diseñador, fotógrafo, constructor – que nació en la capital danesa en 1967, creció en Islandia (donde vivía su padre) y en Dinamarca (donde estaba su madre), no conoce límites para el trabajo, que realiza en su estudio de Berlín, con la ayuda de unos cuantos buenos amigos.

En 1995 se mudó a la vibrante capital de Alemania, donde no faltan los toques de contemporaneidad. Ahí tuvo las mejores oportunidades. Es una superestrella de la instalación como forma de arte y uno de los artistas más brillantes de la actualidad. También muy determinado y contundente las pocas veces que habla con la prensa, de su trabajo, esencialmente.

“No importa cuántas toneladas de piedras y de tierra hayan sido empleadas. Es importante lo que no se puede cuantificar”, declaró al programa Euromaxx Vida y Cultura en Europa transmitido por la Televisión Alemana Deutsche Welle, el 22 de agosto de 2014, con motivo de la pedregosa instalación.

¿Cómo se pueden cuantificar las reacciones de los visitantes de Riverbed?

Riverbed abarca mil metros cuadrados, integrando interior y exterior

Allá en el museo danés, los que se atreven a pasear por los cauces del río, tal vez se hagan más conscientes del mundo que los rodea. Algunos relatan que semejante escenario, por más frío que parezca, los invita a un momento de tranquilidad y reflexión, que buena falta hace en este mundo.

“Estamos en el mundo – comenta el artista con firmeza – y eso trae la responsabilidad de conocer el mundo. Si yo puedo acercarme al mundo mediante esta situación, me siento bastante bien. Tengo una gran confianza en el idioma que habla mi obra”. “Olafur Eliasson el artista de lo imposible”, reportaje de Angelika Lizius, en Prisma, por DW Deutsche Welle, 2 de septiembre de 2014.

Olafur Eliasson: "Tengo confianza en el lenguaje que habla mi obra"


Pero, ¿qué dice la obra del artista escandinavo?

¿Qué dice él mismo? ¿Qué transmite? ¿Qué comparte?

De entrada, Olafur Eliasson comparte energía, voluntad, sensibilidad y su gran pasión por recrear fenómenos de la naturaleza. Pasión por crear con el agua, en forma de nubes o hielo, por jugar con la tierra, fuego, madera, soles, arco iris, fotografiar montañas, glaciares, volcanes, refugios, siempre tomando inspiración en los paisajes arcaicos de Islandia, de donde vienen otros visionarios de la contemporaneidad musical: Björk y Sigur Rós.

 Contact is content 

Y por si fuera poco, celebra su pasión por la luz (natural y artificial), los fenómenos ópticos, espejos y sombras que dan cuerpo a sus instalaciones, en cuya ejecución trabaja un equipo de 70 personas “talentosas y generosas”: arquitectos, ingenieros, diseñadores, pintores, escultores, constructores, físicos, investigadores de arte y más.

En su estudio de Berlín también funciona, desde 2009, el Instituto de Estudios Espaciales, creado por él mismo.

Basta observar el video de la TV alemana para tener una visión amplia y certera de las obras en proceso de realización y su resultado final.

Vortex
Nada se oculta en la pieza acabada. Todo es transparente, no hay secretos, aún para los visitantes, que pueden darse cuenta de los soportes, tubos, la mecánica que la obra tiene en su interior. Hasta llegan a percibir una que otra lámpara de vapor de sodio que crea “la magia del sol” en la Tate londinense.

Hay una escultura de luz llamada Vortex, que según Eliasson es la más fotografiada y popular, lo cual le hace “mucha gracia” a él. Fue hecha para el vestíbulo de un edificio de Múnich. Debe pesar todas las toneladas del mundo. Sin  embargo, luce liviana, transparente soft, con triángulos de colores y remolinos que recuerdan composiciones geométricas de Vassily Kandinsky (1866 – 1944).

“En tiempos de Kandinsky – explica Olafur en el video – había una fuerte convicción de que el arte podía cambiar el mundo de una manera radical. Yo admiro eso, porque lo que tú haces en una obra es significativo. Es bueno que volvamos a esa convicción. Creo que Kandinsky estaba en lo cierto”.

Arte para la gente

Eliasson – que estudió seis años en la Real Academia Danesa de Bellas Artes (1989 – 1995) – también tiene razón cuando dice que el arte debe estar donde está la gente porque “tienes que crear algo para todos”.

Sus instalaciones han sido hechas no sólo para ser observadas, sino que invitan a participar. Siempre ocurre algo y hay mucho por descubrir.

“La obra cobra vida sólo con la gente, en un diálogo con los visitantes. No es que ofrece una nueva visión de la realidad – explica el artista –. Es que cada uno construye su propia visión. La percepción se vuelve acto consciente y creativo. Las obras tienen que ser vividas, experimentadas. Cada uno se mueve en ellas.

Hay pantallas, reflejos, sombras. Yo me veo a mí mismo observando desde otra perspectiva. Ayudan a entenderse a uno mismo. Me atrevo a tocar las sombras de otras personas, a acercarme a ellas sin tocarlas físicamente”.

El “sol” de Eliasson transformó la Tate Modern de Londres en un lugar acogedor

¡Toda una maravilla! Recuerda con orgullo que “el sol” de la Tate Modern, que en realidad se llama  The weather Project (2003 – 2004), fue visto y disfrutado por más de dos millones de personas.

“Todo el mundo quería ver el sol en la enorme sala. Se trataba de recrear un fenómeno natural por todos conocido: el sol, el cielo. Las personas se acostaban en el piso, observaban el techo, hacían cualquier cosa. De pronto ese lugar frío se transformaba en un lugar acogedor. Eso fue muy interesante”.

La audiencia, pues, tiene un papel importante. No por nada Eliasson antepone el pronombre posesivo “your” en varias de sus obras: Your rainbow panorama; Your sun machine; Your strange certainty still kept; Your now is my surroundings.

Your rainbow panorama, “la obra cobra vida sólo con la gente”

Otros, en cambio, se desviven por el “i”: iPhone, iPad, iTunes y yo, yo, yo… ¿Por qué será que a tanta gente le resulta difícil decir o decir nosotros? Pero ésta es otra historia.

Por nuestra parte, deberíamos seguir con más información acerca de Olafur Eliasson: más bío, lista de obras, publicaciones, premios, participaciones en bienales, pero eso lo encuentran en el website del artista.

A estas alturas del relato, es necesario tocar un par de puntos más. El primero es el tema de las instalaciones como formas de arte, de las que Eliasson es un gran protagonista, pero hay otros que hacen obras estupendas, de mucha diversidad. Explicaremos por qué las instalaciones son tan importantes en la contemporaneidad.

Studio Olafur Eliasson: Sense of space map


Segundo punto: el tema de los antecedentes. No pensarán que Olafur Eliasson es el único que ha puesto piedras en un museo, en un compromiso con la naturaleza, o que haya hecho magias con luces y colores. 

Antes de Eliasson existió el arte ecológico (earthworks), en múltiples variantes, el op art, el cinetismo, arte participativo, las innovaciones de los movimientos de vanguardia del siglo XX.

Es bueno conocer algunas referencias que ayudan a comprender la intensidad y la profundidad de las obras que nuestro personaje hace hoy. Porque su trabajo es realmente estelar, de ahí el título de este escrito.

Una última anotación: las imágenes referenciales de las obras y artistas mencionados en estos dos puntos pueden verlas en nuestras presentaciones del website http://www.labohemiahipermediatica.com/.

Vamos pues con el primer punto, porque “chose promise, chose due”, como dicen los franceses cuando quieren recordar que lo prometido es deuda.

La calle se convirtió en museo, con la instalación The New York City Waterfalls


Instalación: la quintaesencia del arte actual

La instalación o installation art constituye uno de los tres paradigmas, al parecer, imprescindibles para la comprensión del arte contemporáneo y para establecer nuevas categorías de análisis. De ellos hemos comenzado a hablar en entregas anteriores en este blog.

El primer paradigma que responde a la pregunta sobre qué es lo más esencial en el arte de hoy, lo más influyente, significativo, se refiere a las infoestéticas. Su mayor propulsor ha sido y continúa siendo Lev Manovich, con su lema el software es el mensaje. Pueden volver a leer nuestro texto respectivo del 7 de mayo de 2014.

El segundo paradigma es el que propone Boris Groys: la instalación como forma de arte.

Boris Groys, teórico de la instalación como forma de arte


El tercero es la estética espacial repensando lo contemporáneo, de Nikos Papastergiadis, teórico de culturas digitales, profesor de la Universidad de Melbourne, Australia, que trataremos en otra oportunidad.

Ahora, vamos con la teoría de Groys, que es importante, porque estamos hablando de operaciones culturales.

Él no ofrece una definición específica, porque no la hay. Se puede decir que la instalación es una obra de arte que integra el espacio como componente estético y que incluye todas las formas de arte contemporáneo.

Según Groys es “la forma líder en el marco del arte contemporáneo, en un contexto del aquí y del ahora (…) Todos los objetos colocados en una instalación se convierten en originales (aunque existan copias en la calle), porque es necesario ir a un museo, a una galería, un lugar público, para ver la instalación”. De repente la calle se convierte en un museo.






Por ejemplo, todas las piedras que están en la instalación Riverbed, de Olafur Eliasson, mientras estén ahí son objetos de arte. También los visitantes que forman parte de esa experiencia artística son considerados como obras de arte. Cuando la instalación es documentada en un video, se convierte en un inmaterial.

Boris Groys nació en Berlín Oriental. Profesor de filosofía e historia del arte, trabajó en el Centro de Artes y Medios de Karlsruhe y es profesor en el departamento de estudios rusos y eslavos de la New York University.

Autor, entre otras obras, de Art power, editada por MIT Press, Cambridge, Massachusetts, 2008; The Total Art of Stalinism, Princeton University Press, 1992.

Su teoría de la instalación como forma de arte está argumentada en el ensayo The Topology of Contemporary Art, publicado en la obra Antinomies of art and culture (Modernity, Postmodernity, Contemporaneity) de los editores Terry Smith, Okwui Enwezor y Nancy Condee. Duke University Press, Durham, 2008.

Hay muchísimos artistas que hacen instalaciones, pero no todas pueden considerarse tales. Acomodan las obras en un espacio y dicen que es una instalación…

“Debemos volver a creer que el arte puede cambiar el mundo”


Cuarteto sin igual

En los últimos años, se han destacado, entre otras, Refusal of time, del surafricano William Kentridge, uno de los artistas contemporáneos más importantes, quien en Documenta 2012 reconstruyó la historia de su país en un despliegue de pantallas, de un recio dinamismo.

Kentridge dice que hay que entender el mundo como un proceso y no como un hecho, comprender la gramática de la transformación.

En los años 70 Allan Kaprow, pionero de happenings y performances, nos decía, cuando lo visitamos en CAL ARTS (California Arts Institute, Valencia), que los artistas no tenían que expresar la naturaleza en su morfología, sino en sus fenómenos, en sus procesos.

¿Lo ven? Olafur Eliasson recrea la naturaleza en sus fenómenos y en sus procesos. ¡Bravo!

“Yo me veo a mí mismo observando desde otra perspectiva”. Olafur Eliasson

Ai Weiwei, “a control remoto”, ya que no puede salir de China, realizó su instalación de mil taburetes de madera en el Pabellón de Alemania, Bienal de Venecia 2013. Esos taburetes fueron recogidos entre familias chinas y encerraban en sí la historia y vida de todas ellas. Multiculturalidad.

Doris Salcedo, artista colombiana, comprometida con la responsabilidad social del arte contemporáneo, partió por la mitad la inmensa sala Turbin Hall de la Tate Modern de Londres (la misma del “sol” de Eliasson) con una fractura de 167 metros de largo, que comenzaba con una fisura y se ensanchaba hasta transformarse en un abismo. Buscaba testimonios y símbolos en cosas de desaparecidos. Muebles, sillas que se transformaban en sus memorias. Programa Art: 21, Film & Arts.

“Cada uno construye su propia visión. La percepción se vuelve un arte consciente y creativo”


Otra instalación prodigiosa de 2013, en plena calle, en varias ciudades del mundo, fue Slowdance (oda a la lentitud), de David Michalek, artista de Nueva York.

Sobre tres grandes láminas metálicas se proyectaban imágenes de danza elaboradas a cámara súperlenta, sin música, incorporando sonido de ambiente. La banda sonora la creaba el observador.
Imagínense: cinco segundos de danza llevados a diez minutos, para cada bailarina, captados por una cámara científica a tres mil fotogramas por segundo. Salen movimientos, gestos, colores, atmósferas y texturas nunca vistas antes.

Todas son instalaciones únicas, para orgullo de sus autores y asombro de los visitantes. En nuestra lista hay más de 50, entre las mejores, sin contar las de Olafur Eliasson que son unas cuantas.

Escultor de luz, diseñador, arquitecto, fotógrafo, constructor y también escritor

El segundo punto que queríamos tocar es el aporte de alguna referencia a los antecedentes del compromiso con la naturaleza por parte de los artistas: la pasión por las piedras, el agua, las luces, el color, participación emocional en las obras.

Gravity stairs, 2014. Leeum Samsung Museum, Seoul




Huellas de ayer y de hoy

Desde tiempos inmemoriales los hombres han dejado trazos y señales grabadas en piedras, de su paso por la Tierra: espirales, cuadrados, círculos, cruces, líneas rectas, curvas, torcidas, huellas de las actividades cotidianas de los seres. Y, claro está, muchas obras de arte.

En los años 70, ya en forma sistemática, los artistas comenzaron a intervenir la naturaleza, alterando paisajes, creando conciencia ambiental y planetaria. Antes también hacían trabajos con “paisaje en el paisaje” (Walter de María, Michael Heizer, Robert Morris). Obras ciclópeas, trasladando piedras que pesaban 61 toneladas. Se llamaban earthworks, land art, environmental art, arte ecológico.

Con rocas calizas, basalto negro y tierra, Robert Smithson (1938 – 1973) creó la Spiral Jetty, sobre el Gran Lago Salado de Utah, en 1970. Creatividad nómada, una aventura extraurbana de este pionero de land art, que murió en un accidente de aviación cuando iba a inspeccionar la obra.

El artista conceptual Dennis Oppenheim escribió con piedras, en plena naturaleza, la palabra poison que se distinguía desde muy lejos como la palabra “Hollywood”.

Christo (1935) quiso empaquetar la meseta del Auyantepuy en Venezuela, pero el proyecto finalmente no se dio. Empaquetó rocas, costas, murallas, puentes, parques. Hizo la cortina más larga del mundo (11,3 Km) Running Fence (1972 – 76) atravesando dos condados en el estado de California.

Al intervenirlo, el paisaje se renueva y llama la atención. La gente se fija en su belleza y lo cuida.


Hay muchos maestros de la luz, pero nadie con las oportunidades y la suerte de Olafur Eliasson

El argentino Nicolás Uriburi pintó de verde los canales de Venecia, el Sena, el Hudson, el Río de la Plata. Treinta kilos de sodio fluorescente lanzados al agua producían tres kilómetros de pintura efímera.

Con respecto al empleo de la luz, efectos ópticos y participación de los espectadores en las obras, el aporte latinoamericano ha sido significativo. No sólo está el argentino Le Parc que llegó a ganar la Bienal de Venecia, sino también los venezolanos Jesús Soto, Alejandro Otero, Carlos Cruz-Diez (que a los 91 años en 2014 sigue trabajando como si nada), Rubén Núñez, Juvenal Ravelo, Víctor Lucena, entre otros. Ellos calzan perfectamente con el tercer nuevo paradigma para la comprensión del arte contemporáneo, las estéticas espaciales, que trataremos en una próxima oportunidad.

El arte contemporáneo pone énfasis en la luz en todas sus modalidades. Anti Gravity Dance. Studio Eliasson

Hoy por hoy los artistas lumínicos están realizando instalaciones fantásticas.

Maurizio Nannucci, por ejemplo, ha hecho poesía concreta con la luz, instalaciones permanentes de 90 metros de alto en el parlamento alemán. Usa tubos de neón y no diodos de plástico. En cambio, los Points of light de Leo Villareal son generados a punta de Led (Light Emitting Diodes) y computadora.

Uno de los artistas de la luz, relevante, es James Turrell, quien al parecer ha tenido influencia en el trabajo de Olafur Eliasson. ¿Será por la experiencia de los cráteres?

Con la luz natural o artificial, Olafur Eliasson “hace posible lo imposible”

Actualmente se realizan festivales de luz, como Luminale en Frankfurt, con instalaciones ópticas y acústicas en busca de la luz del futuro, que generan sensaciones y realzan la arquitectura.

Obras de grandes diseñadores lumínicos que hacen juegos de sombras proyectadas sobre los visitantes están presentes en bienales, trienales (como la del Ruhr, en la que también estuvo Olafur Eliasson en julio – agosto 2014), cuatrienal de Dusseldorf y otras.

Hay programas lumínicos en estaciones de metro de varias ciudades europeas: efectos especiales en 3D concebidos por artistas, integrando luces, música y cine. Las muestras abundan.

Para todos ellos la luz es vida. Y Olafur Eliasson quiere mejorar la vida de los pueblos de África que no tienen luz. Por eso ha inventado una lámpara de energía solar que ha puesto a disposición del mundo. Es como un pequeño sol estilizado. También podría ser vista como una flor amarilla.


Ya miles de lámparas de energía solar llegaron a África y llegarán muchas más


Arte para la gente. Ya la lámpara viajó, por miles, a su destino. Hasta la próxima.


Videos




Vínculos
http://www.olafureliasson.net/
https://www.facebook.com/pages/Studio-Olafur-Eliasson/
http://www.labohemiahipermediatica.com/  (categorías vanguardias y presentaciones)


domingo, 13 de julio de 2014

Jose Dávila




El artista mexicano expondrá simultáneamente con Marina Abramovic en Nueva York. Foto Julio Osorio. Cortesía Espacio Monitor

Jose Dávila / CCS 2014

Todavía no ha recibido la bendición de la Bienal de Venecia, ni los fuegos sagrados de Documenta, que ciertamente llegarán, pero en 2014 el artista mexicano Jose Dávila, nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1974, puede sentirse orgulloso.

Muy orgulloso por todo lo que ha hecho en las últimas dos décadas, por estar en prestigiosos museos y centros culturales del mundo, y ahora en Caracas, hasta el 17 de agosto.

Aunque parezca increíble, también en nuestra inefable CCS, podemos apreciar una que otra real muestra de Arte Contemporáneo, como la que presenta  Espacio Monitor, en el Centro de Arte Los Galpones, en Los Chorros. 

Con el sencillo título Jose Dávila / Obras Recientes, todas de 2014, la exposición que llena el Galpón 1,  luce  a primera vista, como un umbral por el que se asoma parte del trabajo de este artista, que abarca una gran diversidad: esculturas, mixed media, fotografía, cut outs, arquitectura.
  
Y no es para menos. Dávila ya lleva 22 exhibiciones individuales realizadas, desde 2001 hasta 2013, sin contar la presente, y 91 exhibiciones grupales, de 1996 a 2013.

En 2014 ha tenido grandes logros. Los próximos meses serán de pura gloria: una obra adquirida por el MOMA, una muestra individual en la Sean Kelly Gallery de Nueva York, el 25 de octubre. Palabras mayores…

Para agregar un punto más de información al adelanto, sepan que esa galería se encuentra en Chelsea. Tiene dos espacios: en uno va Dávila y en el otro Marina Abramovic, simultáneamente.

Ya hablaremos de esto. Por los momentos, vayan conociendo un poco más el trabajo de este artista, antes de que se animen a cruzar el umbral de la muestra, que sin duda movilizará sus estructuras mentales y sus emociones, ¡No a punta de jarabes tapatíos! 

Así que  ¿dónde fueron esas 113 exhibiciones?

Las individuales, en México, Colombia, Inglaterra, España, Italia, Alemania, Suiza y Estados Unidos.

Las grupales abarcan más países: México, Brasil, Chile, Venezuela, Estados Unidos, Canadá; Nueva Zelanda, España, Francia, Italia, Alemania, Inglaterra, Bélgica, Portugal, Holanda, Austria, Suiza y República Checa, entre otros.

Por supuesto que estos datos dicen mucho. Sin embargo, podemos saber más de los ámbitos creativos en los que se mueve Jose Dávila, con tan sólo mirar algún título.

¿No creen que es un excelente pretexto para tener una idea acerca de su cuerpo de obras, que bien expresan múltiples aspectos de la contemporaneidad?

En ellas encontrarán lo indeterminado, la  incertidumbre, diversidad, antinomias y paradojas de nuestro tiempo, la posibilidad de reinventar obras de grandes maestros, la tridimensionalidad, equilibrio, fluidez, balance, sombras que son rumores, luces que se vuelven sombras, el juego de lo posible , las promesas de un mundo mejor y mucho más.




Esculturas de concreto y neón  también  estarán  en Nueva York. Foto Julio Osorio. Cortesía Espacio Monitor


Memoria hechizo espacio sombra 

Estas son palabras clave que resuenan en las muestras individuales. Va un pequeño inventario:

Temporality is a question of survival ( Camden Arts Centre, Londres, 2001) ; Erasing memory ( Galería Enrique Guerrero , DF México, 2002); Never on Sunday ( Travesía Cuatro Galería , Madrid, 2005); Hechizo       ( Valenzuela & Klenner, Bogotá, 2007); Art Positions ( Art Basel, Miami, 2008); Studies for future buildings ( Renwick Gallery, Nueva York, 2008).

De la segunda década del siglo XXI destacamos:

Nowhere can be now here (Figge Von Rosen Gallery, Berlín, 2011); Only the shadow knows (Galleria Gentili, Prato, Italia, 2011); Praise to the shadow (MAZ, Museo de Arte de Zapopan, México, 2012); Shadow as rumor (Max Wigram Gallery, Londres, 2013).
En las muestras grupales tampoco faltan los toques de contemporaneidad. Esa contemporaneidad, que si bien privilegia el presente, también  tiene respeto por el pasado y por lo que vendrá.



José Dávila revitalizó el cuadrado de Albers . Foto Julio Osorio. Cortesía Espacio Monitor

Hiperrealismo de simulación 
Persistencia de la geometría

Tenía sólo 22 años Jose Dávila, cuando participó en One hundred years of cinema (Universidad de Guadalajara, 1996). Siguieron 90 grupales más, sin contar las de 2014.

Aquí también, en aras de la información, va otra pequeña lista: 
The ideal house ( Museo Alejandro Otero, Caracas, 2000); Panorama emergente / Tercera Bienal Iberoamericana de Arquitectura, Chile , 2002); So far so close ( America’s Society Art Gallery, Nueva York, 2004);  Gridlock: cities, structures, spaces ( Govett – Brewster Art Gallery, Nueva Zelanda, 2004); Light and atmosphere ( Miami Art Museum, Miami, 2004); The hyper- realism of simulation ( Estudio J. C. Orozco, Guadalajara, 2007); Megastructures reloaded ( Mint , Berlin, 2008 ).

Entre 2009 y 2013 Jose Dávila participó en 30 exhibiciones grupales. Citamos cuatro de ellas: 

Panorama. Foreigners everywhere (Museo de Arte Moderno, Sao Paulo, Brasil, 2009); The persistence of geometry (Caixa Forum, Madrid, 2011) New meditations (Daniel Faria Gallery, Toronto, Canadá, 2012); Now here is also nowhere, part II (Stroum Gallery, Universidad de Washington, Seattle, 2013).

Habrá oportunidad para señalar otros méritos que completan el perfil de este creador, pero ya es tiempo de acercarnos a las obras que se pueden ver en Caracas: 17 en total, configurando una gran instalación.

Son obras – como dice el curador Miguel Miguel García – que “si bien plantean conceptos estéticos diferentes aunque afines, dialogan conceptualmente entre sí, de manera relacionada y fluida”.

“A través de la diáfana sencillez de los materiales de construcción – continúa Miguel Miguel  García - , del diálogo entre vacíos y llenos, entre formas y sus espacios, Jose Dávila adelanta un sólido cuerpo de trabajo sobre el carácter ilusorio de la percepción, que le permite discurrir, desmontar ideas en torno al arte    y a la arquitectura, a su iconografía, a su historia”.



Toques de contemporaneidad en el Galpón 1. Foto Charlie Riera. Cortesía Espacio Monitor


Encuentro en  Espacio Monitor

- Arquitecto, escultor, fotógrafo ¿Cómo prefiere que lo llamen?

- Artista.

Jose Dávila nos acompañó en el recorrido por la muestra, el día de su inauguración (18 de mayo de 2014), compartiendo breves comentarios sobre algunas obras, entre interrupciones de amistades y visitantes.

Era normal que así fuera. Tan normal como  es el hecho de que las obras hablan por sí solas, y ciertamente aportan mucho al conocimiento y sensibilidad de quienes las miran, las sienten y viven.

Tres trabajos fotográficos que llevan por título Architecture  Topologies I, II y III se destacan en la exhibición.
Architecture Topogies I . Foto Charlie Riera . Cortesía Espacio Monitor

La primera tiene 24 fotogramas intervenidos, la segunda, 22, y la tercera, 11. Integrantes de la serie There but not (allí, pero no), esos cut outs nos hacen reflexionar sobre el estar y el no estar, la presencia y la ausencia, lo faltante, lo inconcluso.

En un estudio sobre  las obras de la muestra, la investigadora venezolana, Costanza De Rogatis, explica la serie  There but not.

“Un grupo de imágenes de célebres construcciones arquitectónicas  han sido intervenidas para extraer  del contexto fotográfico el edificio ícono, dejando a la vista tan sólo su silueta, con lo que se apela, por una parte a la reconstrucción imprecisa – como la memoria misma – de un monumento que depende necesariamente de la evocación del público para atribuirle una imagen   a la forma sugerida. Por la otra, la relación de un espacio ahora ‘abandonado’ en diálogo con esa presencia espectral, que lo determina y lo transforma”.



Cut outs de Architecture Topologies II 2014


Igualmente estelar es la serie Homenaje al cuadrado, en cuatro versiones: amarillo, verde, rojo y azul.  Naturalmente, es un homenaje al cuadrado de Josef Albers, el pintor alemán  que daba clases en la Bauhaus y vivía en uno de los edificios de ese centro de arte vanguardista. Recientemente ha sido reestructurado y convertido en museo.

En Espacio Monitor, los cuadrados bidimensionales de Albers saltan al espacio en forma tridimensional, por la magia de Dávila. El artista mexicano le puso marcos de metal, color, cables de acero, laca acrílica y los colgó en la sala, a escala humana.

Dan ganas de meterse en esos marcos y  permanecer allí un buen rato, como parte de la instalación. En la Feria de Arte de Basilea, Suiza, abierta actualmente, los visitantes encuentran personajes de carne y hueso – como obras de arte – y pueden interactuar con ellos en las instalaciones 14 Rooms.

Seguimos el tour hacia unos bloques de concreto sobre los que se asoman tubos de neón: una serie  de cuatro esculturas tituladas Promise of a better World, I, II, III, IV.

Promise for a better World I . Foto Charlie Riera. Cortesía Espacio Monitor

Nada mejor, para expresar un juicio estético sobre este trabajo, que las palabras de Costanza De Rogatis.

Según la investigadora de arte, “en Promise of a better World, los bloques de concreto sobre los que se han dispuesto tubos de neón que describen sus contornos, se establecen como interrupciones de elementos arquitectónicos que han sido descontextualizados de su propósito constructivo – el de sostener, separar, delimitar, contener el espacio – para ser esculturas desplazadas, fragmentos, en los que la acción de la luz – y contrario al trabajo de Dan Flavin al cual alude – no recrean o exploran la sensación de espacio, sino que lo contienen, convirtiendo paradójicamente el volumen sobre el que se apoyan , en sombra sólida, matérica, del neón.”

También están, en la muestra de Caracas, tres obras tituladas Mechanical Balance (base naranja), Mechanical Balance (base azul) y Mechanical Balance (base verde), que son como unos bancos de madera,  con marcos de metal  y pintura en esmalte.

Asimismo una serie de lajas de mármol sostenidas por una correa que las mantiene en equilibrio.

Lo que sucede con esas obras tienen que verlo en la sala, en vivo, porque es mucho lo que van a poder descubrir.

Por lo pronto, sepan que para Jose Dávila las promesas de un mundo mejor – en cuanto a trabajo artístico – ya se han hecho realidad.

Planchón de granito pulido. Obra sin título.  Foto Charlie Riera. Cortesía Espacio Monitor


 
El futuro llegó con todo


Miguel Miguel  García  nos dio cuenta de los novísimos logros, con los que la actividad creadora de este artista se disparará literalmente.

Jose Dávila acaba de ser asumido por la Sean Kelly Gallery de Nueva York, donde presentará su primera individual, del 25 de octubre al 6 de diciembre de 2014.

“El caso es que la prestigiosa e influyente galería, que queda en Chelsea, tiene dos grandes espacios expositivos: en uno – informa Miguel Miguel – será la de Dávila, que expondrá unas quince piezas de piedra, granito, mármol, como las tres que están en Espacio Monitor. En el otro espacio, simultáneamente  (abre el mismo día) se exhibirán los trabajos más recientes de Marina Abramovic, a quien la revista Time señala como una de las 100 personas más influyentes del mundo, actualmente. ¡Gran espaldarazo para el joven Jose Dávila!”

Homenaje al cuadrado. Foto Charlie Riera . Cortesía Espacio Monitor

Sean Kelly representa a Abramovic, desde hace unos 20 años. La pionera, en los años 70, de la performance art nunca ha bajado la guardia y se reinventa constantemente.

La galería Sean Kelly tiene la exclusividad internacional de  creadores como Joseph Kosuth, Rebecca Horn, entre otros, y posee el Estate de Robert Mapplethorpe.

Y por si fuera poco, Dávila también fue invitado a la gigantesca exposición LA/LA ( por Los Ángeles / Latin America) en 2016, que exaltará la cultura visual latinoamericana.

También, la Fundación Getty le comisionó una obra a gran escala para su sede en Los Ángeles. Y el MOMA le adquirió una obra para su colección permanente. ¡ Casi nada!

Mechanical balance. Foto Charlie Riera. Cortesía Espacio Monitor


Claro que Jose Dávila está representado en varias colecciones públicas y privadas, museos e instituciones. 
Entre las instituciones públicas, figuran el Museo de Arte Latino Americano de Buenos Aires MALBA, Museo Amparo, en Puebla ( México), Museo Nacional de Arte Reina Sofía ( Madrid), MUDAM, Museum of Modern Art ( Luxemburgo), Allbright Knox Museum ( Buffalo, Estados Unidos), y museos  y colecciones públicas de otras ciudades.

Quince colecciones privadas y corporativas de varios países de las Américas y Europa poseen obras de Jose Dávila.

Hay libros sobre el artista: There but not y Jose Dávila / Selected Works 1999 – 2013; referencias a su  trabajo en publicaciones internacionales de arte.

Ha sido nominado para el premio de adquisición que anualmente otorgan EFG Bank y la revista ArtNexus, que será deliberado en Art Basel Miami Beach, en diciembre de 2014.

¿No es una maravilla? ¿No es como para sentirse orgulloso?

Sin embargo, en su paso por Caracas, lo vimos algo triste, pero eso sí, logramos sacarle una sonrisa. Hasta la próxima.